Encendimos un Fuego

Encendimos un Fuego

Canciones con preguntas

Cuando comencé a escribir canciones compuse una que se llamaba: "¿Quién es ese alguien?". Era una copia adolescente de Encuentro con el Diablo de Serú Girán (que según Charly es una copia de Sweet Home Alabama). Hice la secuencia de acordes y la melodía encerrado en mi cuarto con una criolla en mano y un pedazo de papel arrancado de mi cuaderno. La canción estaba llena de referencias a una especie de otro que soy yo, pero no. 

Cuando por fin la terminé, se la mostré a Fer Quintana que era mi profesor de guitarra y le dio gracia. No lo hizo para burlase, sino que entendió que se llamaba: "Quién es ese Alien". 

También se la mostré a mi amigo Nico que era el baterista de mi banda. Intentamos tocarla un par de veces con un arreglo medio Jaco Pastorius que había armado con Fer. Cuando terminamos lo que yo creía una decente pasada, Nico me dijo: "Vos escribís canciones con preguntas". Esa frase me sigue resonando aún hoy a la hora de componer. Supongo que era porque estaba lleno de dudas. Como hoy. Solo que ahora las disimulo.


Canciones Tristes

También cuando era chico escribía canciones tristes. Todo me parecía triste. El cielo era triste. El sol brillaba triste. Los pájaros cantaban tristes. Los veranos quemaban tristes. Las mañanas brillaban tristes. Recién había descubierto Radiohead, gracias a Eloy, y estaba fascinado. 

Un verano caliente y triste estábamos jugando a la Play con Carlo y charlando sobre pavadas que charlan los adolescentes me dijo otra cosa: "Siempre componés con acordes menores". Yo me reí y seguimos jugando el partido de la Juve vs Olympic de Marsella. Al otro día y de ahí en adelante, comencé a componer en acordes mayores. Entendí de él que se puede escribir algo lindo y no ser cursi o vacío. Hay otras cosas más que la tristeza.

Canciones Cantadas   

Cuando dejamos de tocar con la banda de mis amigos, la banda de mi adolescencia, la banda que amaba, yo estaba tristísimo. Fue un duelo largo y duro, pero necesario. Cada uno tenía sus proyectos y tiraba para un lado. Tener una banda es muy difícil. Fue entonces cuando comencé a componer pensando en cantar.

Fue Fede el que me dijo: "tenés que grabarte y escucharte así vas a aprender a cantar". Comencé a grabarme con el celular. Pequeños borradores desafinados uno tras otros tras otro. Cientos de borradores de melodías descartadas que arrastro en mi celular como si fueran un diario íntimo. Algunos de esos borradores se transformaron en canciones. Algunas de esas canciones fueron grabadas. Algunas de esas grabaciones entraron en este disco.




Canciones Sobre Personas

Componer es algo que me sale naturalmente. Bien o mal, no puedo evitarlo. Es como que siento una picazón en el cuerpo y tengo que poner un acorde al lado de otro y darle sentido con una melodía o balbucear un letra. La cuestión es que años de componer solo encerrado en mi pieza me llevaron a escribir sobre mí. Todo sobre mí. Mi amor, mi tristeza, mi alegría, mi bronca, etc. 

Cuando terminábamos de grabar el disco Nación de Dos, Pablo y yo estábamos obsesionados con Charly García. Fue ahí, mientras escuchábamos Tango por enésima vez que entendí que la música es para el que la escucha. Es una conversación entre el compositor y el oyente. Nunca el que compone es el que está en la canción. El que está en la canción es el oyente, sumergido en el mundo que soñó el compositor. 

Encendimos un fuego es una canción dubitativa, triste, con acordes menores, reescrita una y otra vez, sobre otras personas. Todo eso y lo que vos quieras, también.

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